La ciudad de Belém (PA), sede de la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), está reforzando el papel de la infancia en la lucha contra la crisis climática. De julio a septiembre de 2025, el municipio organizará 20 Academias "Planta para el Planeta", con la participación directa de mil niños y niñas del sistema escolar público municipal.
La iniciativa se promueve con el apoyo del Ayuntamiento de Belém, ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, el Grupo de Colaboración para la Emergencia Climática (CECG) y la propia Fundación Plant-for-the-Planet. Las actividades forman parte de la política ambiental de la ciudad y reflejan el compromiso de Belém con una acción climática inclusiva, que valora la participación de la infancia en la construcción de un futuro más sostenible.
Las Academias Plant-for-the-Planet son espacios de aprendizaje lúdicos donde los niños aprenden sobre las causas y los impactos del cambio climático, desarrollan proyectos locales y son reconocidos como Embajadores de la Justicia Climática. Al finalizar el ciclo de actividades, al menos diez proyectos ideados por los propios niños recibirán apoyo financiero a través del Fondo Semilla, lo que garantiza que las ideas se transformen en acciones concretas en sus comunidades y escuelas.
La primera Academia se llevó a cabo en la Escuela Infantil Municipal Donatilda Lopes de Mosqueiro, una de las 42 islas que conforman el territorio de Belém. La iniciativa capacitó a 50 niños de 4º y 5º grado, quienes participaron activamente en talleres y en la plantación de aproximadamente 30 plantones de diferentes especies, con el apoyo de la Secretaría Municipal de Medio Ambiente (SEMMA) y la Secretaría Municipal de Educación y Cultura (SMEC).
Durante la actividad, los niños también contribuyeron al plan de acción del proyecto de educación ambiental de la escuela, reflexionando sobre su implementación y proponiendo formas de involucrar a sus compañeros y familias. La metodología «Planta para el Planeta», al integrarse en la política ambiental local, fortalece el compromiso social desde la infancia y amplía la movilización climática en los territorios.
Esta iniciativa ejemplifica cómo las políticas públicas centradas en la acción climática pueden y deben considerar el papel de los jóvenes y los niños como protagonistas de la transformación. En Belém, la construcción del legado de la COP30 ya ha comenzado y está en manos de las futuras generaciones.