Una contribución al debate de la COP30 que propone integrar la alimentación y el clima en las políticas públicas brasileñas.
El documento parte del reconocimiento de que las ciudades se encuentran en la primera línea de la crisis climática —y también de las soluciones— y que los sistemas alimentarios son uno de los principales motores tanto del impacto como de la transformación. A través de la recopilación de datos, análisis y recomendaciones, el material presenta formas de fortalecer las políticas alimentarias locales con una visión sistémica, combinando la lucha contra el hambre, la adaptación al cambio climático y la conservación del medio ambiente. Asimismo, destaca las experiencias de los gobiernos locales articuladas por LUPPA, demostrando que cuidar la alimentación es también cuidar la vida, el territorio y el futuro del planeta.