Los gobiernos locales de la Amazonía se enfrentan a desafíos comunes relacionados con los impactos del cambio climático, como la intensificación de la deforestación, la agricultura y las actividades extractivas, así como el rápido crecimiento demográfico. Dado que los impactos del cambio climático trascienden las fronteras, la cooperación entre las distintas ciudades resulta esencial para implementar políticas regionales de acción climática eficaces e integradas.