En seminario web, la cooperación Sur-Sur destaca la importancia de las redes y el diálogo con la sociedad

La cooperación Sur-Sur y la evidencia científica juegan un papel fundamental en informar y guiar las decisiones relacionadas con el cambio climático que el mundo está experimentando.

30 de Jun de 2020

Crédito: Reproducción

En el seminario web “Cooperación Sur-Sur entre Ciudades para la Acción Climática”, organizado por UNOSSC (Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur) y celebrado este martes (6/30), el Presidente del Consejo Directivo de ICLEI América del Sur, Pedro Jacobi, recordó que el cambio climático afecta cada vez más la vida de las personas en las ciudades, especialmente aquellas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad social.

 

Destacó la importancia de la creación de redes entre organizaciones, municipios y el diálogo con la sociedad. “Una gran parte de la población mundial se encuentra en una situación de vulnerabilidad. Debemos superar este escenario a través de diferentes prácticas que involucren a la población y a través del trabajo de organizaciones, como ICLEI, que comparte su experiencia en asuntos de planificación urbana, movilidad, áreas verdes y energías renovables, con ciudades de la región “, señaló Jacobi. “Compartir experiencias y buenas prácticas es esencial para buscar diferentes formas de resolver los problemas de las ciudades y el cambio climático”.

 

La sesión también contó con la participación de la asesora honoraria de ICLEI América del Sur y actual jefe de asesoría internacional para la Secretaría de Infraestructura y Medio Ambiente del Estado de SP, Jussara Carvalho. Junto con otros profesionales de renombre, Carvalho y Jacobi fueron coautores de la publicación “Alianzas de Ciudad a Ciudad y Cooperación Sur-Sur y Triangular para el Desarrollo Urbano Sostenible” y comentaron el caso de la ciudad de São Paulo, que forma parte del documento.

 

El Inventario de Gases de Efecto Invernadero de São Paulo (2011) mostró que las principales emisiones de gases de efecto invernadero en la ciudad provienen del transporte y los desechos. Posteriormente, la administración municipal tomó varias medidas para reducir la congestión, como la introducción de corredores solo para autobuses. Las iniciativas de gestión de residuos incluyen plantas de compostaje y electricidad que queman biogás generado en vertederos.