La Ciudad de Río de Janeiro ha demostrado una importancia estratégica en el marco del proyecto Urban-LEDS, en el cual figura como ciudad satélite junto a otros cinco municipios. A través del proyecto, el ICLEI América del Sur y el Municipio de Río implementarán acciones de bajo carbono en escuelas de la red Municipal con potencial de replicación en otras escuelas y ciudades.
En la mañana de ayer (18), el Gerente de Cambios Climáticos del ICLEI América del Sur, Igor Albuquerque, junto al Gerente de Cambios Climáticos de la Prefectura de Río, Nelson Moreira Franco y la representante del PMP, Irma Lins, se reunieron para decidir qué intervenciones prioritarias de bajo carbono serían adoptadas en las escuelas.
Con el fin de conocer el lugar donde se aplicarán las primeras acciones, la red ICLEI, junto a representantes de la SMAC (Secretaría de Medio Ambiente), visitó dos escuelas en la ciudad, una en la comunidad de Rocinha, Escuela Francisco de Paula Brito y otra en el barrio de Jacarepaguá, Escuela Claudio Besserman Vianna.
Las intervenciones preidentificadas fueron:
- Instalación de paneles fotovoltaicos
- Instalación de filtros de energía
- Instalación de cubierta vegetal auto-irrigable
Las tres intervenciones preidentificadas tienen como objetivo alcanzar mejoras y ser replicadas por un amplio número de escuelas de la ciudad. La instalación de paneles fotovoltaicos tiene como objetivo la reducción del consumo energético y presenta gran potencial en el área de educación ambiental. La iniciativa relacionada con la instalación de filtros de energía tiene como base la mejora de la calidad de la energía eléctrica de la red instalada, reduciendo los efectos causados por distorsión de frecuencia, picos de tensión y corrientes, y ruidos. Por último, la tercera acción busca la reducción de la carga térmica y mejora en eficiencia energética.
El objetivo principal de las intervenciones es promover el desarrollo urbano bajo en carbono en la Ciudad de Río de Janeiro y que otras ciudades puedan inspirarse en las medidas que se adoptarán. Iniciativas como estas, aplicadas en espacios dedicados a la educación infantil, tienen un alto potencial de concienciación y educación ambiental, además de acercar a los ciudadanos a los desafíos climáticos.